Un hombre me envió una carta: “Vivo aturdido con mis preocupaciones. Pareciera que los problemas me aplastaran. ¡Qué difícil me resulta la vida!”
¿Ha tenido usted alguna vez sentimientos parecidos a estos?
Se afirma que existen tres actitudes posibles frente a los problemas: 1) Huir de ellos, 2) rebelarnos contra ellos, y 3) hacer algo para resolverlos. Abundan las personas que adoptan la primera actitud, es decir, que prefieren cerrar los ojos y eludir sus males, porque no saben hacerles frente con valor. En este grupo a menudo se encuentran los alcohólicos, los drogadictos, los indolentes, y los que siempre inventan excusas para no cumplir con su deber.